Aclaración:

El término usado en teatro es LIBRETO y no guión, pero el propósito de este espacio es acercar los textos a los lectores así que usamos el término más buscado por motivos de SEO

Obra de teatro completa

Parte 2 del ACTO II de Entre Mujeres
Parte 1

ACTO I 
Parte 1, Parte 2, Parte 3, Parte 4, Parte 5, Parte 6, Parte 7, Parte 8, Parte 9 y Parte 10






Elena: acusaba a una de ustedes
Luisa: ¿y ya hablaste con Daniel de todo esto?
Elena: no
Carlota: pero no lo pones en duda, lo crees.
Elena: ajá.
Amelia: lo que quiere decir que existe la posibilidad de que alguna de nosotras se este acostando con tu marido.
Elena: sí.
Amelia: ¡Híjole! pues no sabes lo que lamento decirte que no soy yo.
Carlota: a la edad de tu marido, que tiene ¿50?
Elena: 52
Amelia: pero está como quiere
Carlota: a esa edad los hombres suelen relacionarse con mujeres más jóvenes, veinteañeras.
Elena: para una aventura tal vez y hasta lo podría disculpar.
Amelia: ¿te lo perdonaría él a ti?
Elena: yo pertenezco a esa rara especie de mujeres que ama y respeta a su marido, siempre y cuando el marido sea digno de ese respeto.
Amelia: de esos ya no quedan
Carlota: ¿crees sinceramente que esta es la primera vez que te engaña, no será que es la primera vez que te das cuenta?
Luisa: los hombres empiezan a desear a quien todavía no aman y acaban por amar a quien ya no desean.
Elena: ¿me estas aconsejando que cierre los ojos y me haga la tonta?
Luisa: ¿tonta? serías inteligentísima, es demostrar tu orgullo.
Elena: ¿aceptar la hipocresía es orgullo? desde hace un año el hombre que vive conmigo, que comparte mi vida, simula, miente, inventa pretextos y me besa cuando no hace ni diez minutos que ha besado a la otra. Yo no le puedo pedir que tiemble aún de emoción cuando me abraza, pero sí le puedo exigir sinceridad: ha encontrado a otra mujer, le gusta, no es nada serio o sí y se está acostando con ella.
Amelia: pues tendrían que ser sinceros dos veces a la semana.
Luisa: si tu marido te dijera que te engaña con otra a poco le dirías: "sí mi amor, estabas deprimido y te hacía falta" ¿le dirías eso?
Elena: por supuesto que no
Luisa: entonces de qué te quejas, el apasionamiento se agota a los 100 orgasmos eso lo sabemos todas, lo que queda después de los 100 es lo que hace posible el matrimonio.
Elena: no me convences, yo acepto que seamos amigos, siempre y cuando no nos acostemos ni vivamos juntos. Tampoco le puedo exigir que sa feliz conmigo, pero todo es que me lo diga.
Luisa: qué asco de sinceridad no tienes remedio!
Elena: una de ustedes lleva un año haciendo el amor con mi marido. Quiero saber quién es, quiero que me mire a los ojos y tenga el valor de decirme "soy yo".
Amelia: Elena, la verdad hay que tenerlos muy bien puestos para atreverse a decir tal cosa.
Luisa: pues no hay paso al frente.
Hortencia: (que estaba distraída da un paso hacia el frente) bueno...
Elena: ¿tú?
Amelia: si lo acaparas todo chula.
Elena: ¡ay no es posible! ¿tú?
Hortencia: ¿yo qué?
Carlota: ¿no ven cómo está? no sabe lo que hace.
Hortencia: pero ¿qué pasa, qué hice?
Luisa: avanzaste un paso, acabas de confesar que eres tú la que se acuesta con el marido de Elena.
Hortencia: ¿yo? ¡estás loca! ¿por dar un paso? si es por eso me regreso. No es cierto Elena te lo juro por mis hijos.
Amelia: ¡híjole! nos pegaste un sustote.
Hortencia: no me gustan estas bromas, esta reunión es un asco, no estamos aquí para recordar sino para escarbar en la basura. Elena, si tu marido te engaña es cosa tuya, pregúntaselo a él.
Elena: es cosa mía y de una de ustedes, una de mis mejores amigas.
Luisa: las mejores amigas son las que mejor te matan.
Hortencia: La educación de un colegio religioso es algo que perdura toda la vida.
Carlota: ¿a qué viene eso ahora?
Hortencia: a que lo tú hicieras no podía estar mal.
Carlota: estás borracha.
Hortencia: sí a lo mejor.
Carlota: siempre fuiste una estúpida, una pobre inepta.
Hortencia: no me hables así.
Luisa: pero algún encanto tenía que tener la criatura porque tú te la llevabas a la casita.
Carlota: no permito que una zorra como tú, una prostituta vulgar y descarada me ofenda.
Amelia: esto se pone bueno ahora.
Carlota: alguien envió el diario a la madre superiora, fuiste tú.
Luisa: no.
Carlota: sabías que Hortencia lo estaba escribiendo, lo leíste.
Luisa: también, pero no fui yo.
Carlota: siempre me has odiado Luisa, ¿por qué?
"Las mejores amigas son las que mejor te matan"
Continua la tercera parte aquí